
desde sus ojos
Desde sus ojos queremos contar cómo es realmente vivir en una residencia de ancianos en España. Los ojos de los residentes, de sus médicas, de las trabadoras, su familia.




La vejez y el envejecimiento han sido objeto de diferentes valoraciones a lo largo de la historia. Hoy son y deben ser vistos como el pilar básico de la sociedad en la que convivimos, trabajamos y disfrutamos. Todos vamos a formar parte de este sector social, por ello respeto y el cuidado deben de ser los pilares a la hora de cualquier relación con la población anciana.
Desde sus ojos, los de las personas mayores, transmitimos la elección de pasar la última etapa de sus vidas en una residencia de ancianos. Un lugar víctima de prejuicios y visiones mal intencionadas. Las residencias, cuando entras, cuando ves, cuando escuchas las realidades que allí conviven, lo que más sobresale es la compañía. El amor y la amistad con el de al lado y el acompañamiento mutuo, como si se tratase del de la habitación de al lado en una residencia de estudiantes, lo mismo en una residencia de mayores, pero con más madurez, claro.

Simone de Beauvoir en su ensayo La Vejez
‘No sabemos quiénes somos si ignoramos lo que seremos: reconozcámonos en ese viejo, en esa vieja. Así tiene que ser si queremos asumir en su totalidad nuestra condición humana’.

Frase de François de La Rochefoucauld
“La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.”

Frase de Ernest Hemingway
“Nadie debiera estar solo en su vejez. Pero es inevitable que así sea.”


En Valladolid, la situación de las residencias de ancianos es un reflejo de los desafíos que enfrenta el sistema de atención a personas mayores a nivel nacional. Si bien muchas residencias se esfuerzan por proporcionar cuidados de calidad, la falta de recursos y personal a menudo plantea obstáculos significativos.
La ciudad se enfrenta a una creciente población de personas mayores, lo que intensifica la demanda de servicios de atención a largo plazo. Sin embargo, la capacidad limitada y la escasez de personal cualificado han generado preocupaciones sobre la calidad de atención. Las familias, a menudo, se enfrentan a listas de espera y costos elevados para acceder a plazas en residencias de calidad.
La pandemia de COVID-19 ha agravado aún más los desafíos en estas instituciones, destacando la necesidad de una mayor inversión en infraestructuras y recursos humanos. La seguridad y bienestar de los residentes han sido una prioridad, pero la capacidad para adaptarse a las medidas de emergencia ha variado.
La sociedad vallisoletana, consciente de estos desafíos, está abogando por reformas en el sistema de atención a personas mayores, buscando mejorar las condiciones de las residencias y garantizar un envejecimiento digno y saludable para sus seres queridos.
La escasísima cantidad de plazas en residencia públicas en la provincia de Valladolid brilla por el aumento progresivo. En Valladolid el número de residencias con este carácter son solamente 18. En el barrio de Parquesol progresa un centro público que lleva especializándose en el cuidado de personas mayores por más de 20 años.
La suerte se nos presentó cuando una trabajadora de este centro explica con franqueza y de manera brillante cuales son las diferencias entre una residencia pública y privada. Debido a su experiencia, en centro de ambos estilos, puedes hacer un magnífico balance comparando todos los rasgos que definen y caracterizan a una residencia pública y privada.
Nos trasmite ideas como la importancia de saber realizar las tareas asignadas a tiempo, la dedicación personalizada que hay que ofrecer a cada residente, las facilidades y dificultades que como trabajadora ha vivido con el paso de los años, el miedo que se vivió en tiempo de pandemia…
Es un testimonio perfecto para hacer una comparativa entre ambos tipos de residencia y poder tomar una decisión para todas aquellas familias que en algún momento hayan considerado la posibilidad de ingresar a alguno de sus familiares en un centro geriátrico
Ballesol es una de las residencias mejor reputadas de Valladolid; ya que, cuenta con múltiples centros a lo largo de la ciudad y con muchas plazas solicitadas para futuros usuarios. Ballesol puede que se caracterice por el propio centro, instalaciones, manera de afrontar el trabajo, coste de lo que supone trasladarse a esta residencia… Pero la mejor manera de conocer una de las mejores residencias de ancianos de la provincia ha sido ponerse en contacto con una trabajadora que nos explica su historia desde su propia piel, sus tanto buenas como malas experiencias, el tipo de relación que existe con todo el personal del centro, la exigente rutina que deben seguir todas las trabajadoras de cara a los cuidados de los usuarios, la relación salarial entre el esfuerzo que las trabajadoras realizan con la realidad económica que existe, cuáles son los objetivos personales de como trabajadora de un centro…
Es un punto de vista y una opinión muy firme respecto a la realidad de una trabajadora correspondiente a una residencia privada.

¿Nunca te has preguntado cómo es la rutina en una residencia de ancianos? Hemos decidido adentrarnos en el corazón de una de las mejores residencias privadas de Valladolid, Patio de los Palacios, en la calle Francisco Javier Martín Abril.
Tras pasar allí un día para conocer cómo se vive por un día en esta residencia hemos sacado varias cosas en claro, entre ellas, las grandes instalaciones con las que cuenta el centro. Patio de los Palacios son 6 plantas que alberga a una cantidad de alrededor de 170 usuarios, muy por encima de la media de residentes del resto de residencias de diferentes ubicaciones.
Esta residencia de ancianos se distribuye en varias zonas comunes en las que los residentes pueden convivir con sus demás compañeros; por ejemplo: salas de animación donde realizan actividades como diferentes juegos que proponen las encargadas del entretenimiento de los usuarios, una capilla donde todos los días a las 12 de la mañana se ofrecerá una eucaristía para aquellos que deseen ir, salas de gimnasio y fisioterapia con un espectacular equipo encargado de la recuperación física de las personas que necesitan este tipo de rehabilitación , una peluquería donde se ofrece unos servicios excelente tanto para hombre como para mujeres, un extenso comedor donde se realizan desayuno, comidas y cenas en dos turnos, una cocina preparadísima para realizar todas elaboraciones para las comidas de los residentes, habitaciones privadas para aquellos que prefieran tener un espacio único para ellos; pero también, habitaciones compartidas para quienes prefieran tener compañía, pero sin duda lo que más caracteriza a este centro es el gran patio al que los residentes tienen acceso para realizar una serie de actividades que les entretenga y les haga felices. El propio patio cuenta con varios bancos y mesas para disfrutar de las horas de sol, un huerto en el que los usuarios se ocupan y plantan algunas de las hortalizas y verduras que más adelante consumen, hay flores y árboles para poder observarlos al igual que un estanque en el que los peces escuchan las historias que los ancianos les cuentan siempre que salen al precioso patio.

Tania fue quien se encargó de mostrarnos todas las instalaciones y explicarnos en qué consiste una rutina dentro de la residencia, nos habla de las horas a las que se encargan de levantar, asear y llevar a desayunar a todos los usuarios, que actividades practican y cuáles son sus favoritas, entre ellas el bingo y el karaoke, cuáles son las comidas favoritas de los usuarios como por ejemplo el cocido que la cocinera, Ana, prepara sabiendo cuales son los gustos y necesidades personalizadas de todos los ancianos. Nos presentó a Marcia, la trabajadora social que se complementa a la perfección con el encantador director del centro, José Antonio. Tania también quiso hacernos partícipes del buen ambiente de trabajo que hay dentro de las paredes de Patio de los Palacios, todas las trabajadoras son un verdadero equipo que se ayudan entre ellas para generar el bienestar de todos los residentes.
Conocimos algunas de las historias más bonitas e impactantes que algunos residentes quisieron compartir con nosotros, las amistades que hicieron dentro del centro y de las que ahora tienen mayor apoyo. Esto nos lo cuentan Margarita y Victoria dos amigas que comparten habitación y que no pueden imaginarse la vida la una sin la otra por la maravillosa compañía que se hacen.
Quizá el mejor sabor de boca de pasar un día en una residencia es darte cuenta de la felicidad que muchas personas tienen por no verse solas, siempre están acompañadas por sus amigos, les encantan hacer las actividades que todas las animadoras les proponen, les gusta hablar y compartir anécdotas de sus vidas…
Ayda Lorena Quintero es la médica responsable de la salud de todas personas ingresadas en la residencia geriátrica vallisoletana Patio de los Palacios, donde un día nos sumergimos para comprender cómo era la rutina de tanto los usuarios como de los trabajadores.
Las respuestas que nos ofreció Ayda, nos hicieron abrir los ojos sobre la realidad que existe dentro de estos centros. Explica cuales son los tratamientos, los cuales se personalizan para cada residente, para que puedan avanzar en diferentes ámbitos como física o cognitivamente.
Nos hace partícipes de cómo es trabajar en una residencia y la responsabilidad que conlleva estar pendiente de la salud de tantas personas como esta residencia tiene. No obstante; aunque Quintero nos muestra muchos aspectos positivos como el sentido de familiaridad, buen ambiente de trabajo o la gratitud de los residentes de cara a los trabajadores, también hay declaraciones en las que se te humedecen los ojos por la fuerte realidad que tuvieron que vivir en el año 2020, el año de la pandemia.
Con lágrimas en los ojos explica la dureza de unos meses en los que su realidad estaba inundada de tristeza, aunque en ningún momento se perdió la esperanza y las ganas de realizar su trabajo con la mejor actitud posible.
La residencia Patio de los Palacios cuenta con un numerosas plazas para todas aquellas personas que quieran ingresar en el centro. Para ello hay que tomar una serie de decisiones para elegir un centro que se adapte a las necesidades de cada usuario. Los familiares de los residentes son quienes toman estas importantes decisiones basándose en algunos aspectos como las propias instalaciones y los servicios que el centro ofrece, la experiencia de las trabajadoras y como afrontan su trabajo diario… La declaraciones de estas dos hijas quienes sus madres llevan instaladas en esta residencia años muestran el por qué decidieron que Patio de los Palacios era el centro perfecto para el cuidado y bienestar de sus madres. Cuentan la periodicidad con la que van a visitarlas, cuales son las mejoras que quizá ellas pondrían en el centro, cuáles son sus puntos fuertes y el por qué están tan felices y seguras de que sus familiares vivan en esta residencia en comparación con otras residencias de la provincia.

Debemos eliminar los prejuicios y reconocer a las residencias de ancianos como hogares llenos de historias valiosas, sabiduría y amor. Lo que son. Cada residente es un capítulo enriquecedor de nuestra sociedad, merecedor de respeto y empatía. Juntos, debemos desafiar los estigmas que rodean a las residencias, abrazando la diversidad de experiencias que enriquecen nuestras vidas y respetando la elección de cómo terminar una etapa vital. Al desterrar prejuicios, construimos puentes hacia un envejecimiento inclusivo, donde la empatía reemplace a los estigmas, y el respeto florezca en cada rincón de estos espacios llenos de vida y aprendizaje.

CONTÁCTANOS
Para colaboraciones, preguntas o comentarios, por favor contáctanos aquí: DesdesusojosUVA@gmail.com o escríbenos:







